PRESENTACIÓN

Diagnóstico de veinticinco años de pontificado de Juan Pablo II

Este año cumple Juan Pablo II los veinticinco años de pontificado. La imagen de un Papa anciano y achacoso que continúa, con un esfuerzo impresionante, viajando y presidiendo multitudinarias concentraciones, en las que comunica sobre todo con la vivacidad de sus gestos y el énfasis de sus palabras, acapara la atención de la Iglesia y de todo el mundo. Pero sería un flaco servicio a la Iglesia que, por respeto a una persona tan especial y entrañable, nos redujéramos a proferir admirativas alabanzas a esta forma tan personal de ejercer un prolongado pontificado que ha tenido Juan Pablo II. Creemos que en vistas al bien de la Iglesia, de las otras iglesias cristianas y de todo el mundo es conveniente iniciar un diagnóstico o balance de este pontificado para ir sacando conclusiones sobre cómo orientar el futuro. Juan Pablo II se ha entregado totalmente, a lo que él ha considerado su misión. Pero él mismo, al tener que reflexionar sobre cómo el romano pontífice puede ayudar a conseguir la unión de todos los cristianos –encíclica Ut Unum Sint– se da cuenta de que necesita opiniones que le ayuden a encontrar la mejor manera de concretar este ministerio petrino.

Con el respeto a las personas, la profesión de nuestra fe y la libertad evangélica, que queremos sigan siendo señales de identidad de Iglesia Viva, hemos elaborado este número que esperamos contribuya a formar una opinión pública lúcida y serena sobre un problema trascendental y casi tabú que tiene planteado la Iglesia: la manera de ejercitar en la época actual el supremo ministerio del ”siervo de los siervos de Dios”.

En un primer artículo, Manuel ALCALÁ presenta los rasgos fundamentales del pontificado de Juan Pablo II, sobre todo en su relación con España.

A continuación, Joaquín PEREA presenta un balance de lo que este pontificado ha significado en diversas cuestiones relacionadas con la vida de la Iglesia: las metas de evangelización propuestas, los movimientos que ha potenciado, el magisterio ejercitado, el carácter centralista o colegial que ha impreso a la estructura de la Iglesia... Cuestiones candentes todas, evaluadas con libertad de creyente y de teólogo.

Antonio DUATO muestra cómo este Papa ha desplegado su doctrina y su acción ante el mundo entero, fijándose sobre todo en los aspectos que le han diferenciado de sus predecesores y en la importancia que tienen las experiencias vividas con anterioridad para configurar ese tipo de papado que Juan Pablo ha ejercitado.

Cuando el CONSEJO DE DIRECCIÓN de Iglesia Viva afronta un tema que tiene una especial importancia epocal para el futuro de la Iglesia o del mundo, acostumbra explicitar su pensamiento en un documento colectivo. Así lo hizo, por ejemplo, al cumplirse un año del pontificado de Juan Pablo II, vislumbrando ya el peso que iba a tener este papa sobre todo el acontecer cristiano, con una declaración –El papado en el tiempo presente– aparecida en el número 83 y que hoy reproducimos en la sección Página Abierta. Los componentes del Consejo han variado en estos veinticuatro años. Pero creemos que la revista ha continuado fiel a sí misma, a pesar de la "vuelta atrás" generalizada que ya entonces preveíamos. Y hoy, con el mismo espíritu de entonces –"asumir lo irrenunciable que contiene la teología que dio origen al Vaticano II"– publicamos en este número unas Propuestas para la renovación del ejercicio del ministerio papal.

También en este número puede encontrar el lector una Conversación que tiene Juan José TAMAYO con el Obispo de Chiapas, don SAMUEL RUIZ, que es un buen representante de esa manera de ser obispo en Latinoamérica, encarnándose con sencillez en las situaciones. Don Samuel, ya jubilado, es un testigo importante del Concilio, de Medellín y de una práctica pastoral que está siendo hoy injustamente desacreditada por los neoconservadores que se quieren apoderar de la figura del Papa.

Precisamente de esa tensión entre grupos católicos a propósito de la reciente visita del Papa a España trata también la sección Análisis Sociorreligioso, encomendada esta vez a un experto periodista, José Martínez de Velasco, que había acompañado ya al Papa en sus anteriores visitas.

Las otras secciones habituales de la revista -Signos de los Tiempos y Libros - han quedado más reducidas, aunque han cabido dos jugosos comentarios. El que escribe Dolors OLLER sobre la sorprendente capacidad de convocatoria manifestada por los movimientos contra la guerra, aunque esta vez no hayan conseguido su objetivo. Y el de Inmaculada Calderón sobre cómo unas religiosas de Ceuta se saltan al Dios-barrera en el ejercicio de su cristiana acogida a los inmigrantes.